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Carpe Diem

Leonor Laiz Leonor Laiz

Autor:

Leonor Laiz

Edad:

85 años

Localidad:

Bilbao 

Rondaba el año 1931, tras la postguerra, cuando comenzó todo. Leonor vivía en un pueblo cerca de Valladolid. Era la pequeña de una familia de 10 hermanos, 7 varones, y 3 mujeres. Todavía no sabía lo que ese duro año le deparaba. Comenzó ese mismo año con la noticia de que uno de sus hermanos, que acababa de regresar del frente, con tan solo 18 años, mientras hacia el desfile de fin de guerra, se le empezó a hinchar las piernas, cayó enfermo, y al poco tiempo falleció. Todos se quedaron muy sorprendidos, era un chico joven y según parecía, con una buena salud. Pero descubrieron que tenía problemas del corazón y esa fue la causa de la trágica noticia.

Pero el año tan sólo comenzaba... Unos meses después, en el fatídico mes de Mayo, la madre de Leonor, mientras le limpiaba una pequeña herida a uno de sus hijos, de tan solo 5 años, de manera inesperada sufrió un derrame cerebral y en menos de 24 horas fallece, sin poder despedirse de sus hijos y sin que nadie de la familia se pudiese imaginar semejante desgracia.

A partir de ese momento la vida de Leonor da un vuelco.

Ahora es su padre quien se tiene que hacer cargo, además de trabajar en el campo, de cuidar a sus 9 hijos, a la vez que tiene que superar la dura pérdida de su mujer. Por si esto fuera poco, al poco tiempo de fallecer su hermano y su madre, a su hermano pequeño, de tan sólo 5 años le diagnosticaron una meningitis de la cual los médicos le comunican que iba a ser terminal y que poco o nada podía hacerse por salvar la vida de su hermano, solo un milagro lo salvaría.

Tras una de las peores batallas de la cual tuvo que combatir, y obrándose el milagro tan esperado, su hermano consiguió superarlo y seguir adelante, por fin parecía que algo bueno les sucedía. Todos estos duros acontecimientos fueron algo que marcaron mucho a Leonor, pero el año aún no había acabado y el destino aún le deparaba duras batallas a las que hacerles frente.

Unos meses después del fallecimiento de su madre, vinieron de visita a su casa unos familiares muy lejanos, con los que Leonor A partir de ese momento la vida de Leonor da un vuelco.nunca había mantenido contacto, y los cuales para ella le resultaban unos extraños. Estos familiares, tras ver la situación que llevaba el padre de Leonor, y a modo de favor,  le propusieron al padre de Leonor la opción de llevarse a una de sus hijas con ellos a Madrid, para cuidarla, y según sus propias palabras: “Tratarla como a una reina”.

De entre las 7 hermanas, estos familiares, eligieron a Leonor para llevársela con ellos. Con lágrimas en los ojos el padre aceptó que se la llevaran diciéndoles: “Ya me la pueden cuidar que esta vale más que todo el dinero del mundo”, y Leonor marchó con ellos.

La odisea comenzó con un viaje de apenas 20km. hasta llegar a Valladolid, en el cual tardaron más de 6 horas, ya que iban en un coche casa por casa teniendo que recoger el “Correo”, ya que el oficio del hombre era el de cartero. Tras llegar allí cogieron un tren rumbo a Madrid, donde comenzaría una nueva etapa de su vida.

Esos familiares lejanos, que hasta entonces eran unos extraños, se convirtieron en su nueva familia. Tenían 3 hijos, 2 varones y una mujer, pero desgraciadamente la hija de éste matrimonio había fallecido, por lo que Leonor pasó a ser la hija que perdieron.

Nada más llegar a Madrid, Leonor, empezó a encontrarse las primeras dificultades. “Quítate la ropa”, le dijo la mujer a Leonor. "¿Y dónde la dejo?", le contestó. Y de manera muy déspota le dijo: “¿Pues donde la vas a dejar?, ¡¡¡en el perchero!!!". A partir de ese primer momento Leonor sabía que las cosas no iban a ir lo bien que se esperaban…

El trato con el hombre era bastante bueno, le ayudaba en lo que podía, incluso le facilitaba todos los deseos que Leonor quería, pero en cambio, con la mujer fue caótico. Le hablaba mal, le trataba despectivamente, le tenían trabajando de sol a sol,…Hasta que 9 meses después  la situación se volvió insostenible y Leonor decidió volver a Valladolid con su familia.

Obviamente la mujer entró en cólera, pero, y sin perder en ningún momento los modales por parte de Leonor, aceptaron su decisión. Por fin Leonor pudo volver con su padre, sus hermanos y regresar a su hogar.

La situación se superó gracias Hay que tener ilusiones y esperanzas, y sobre todo, confiar en que una misma vale mucho.a los buenos modales y buenas formas que mantuvo Leonor en todo momento, incluso ante las vejaciones y humillaciones sufridas ella siempre les trataba con respeto y educación, evitando así empeorar la situación que le había tocado vivir y para que no pudiera tener ningún reproche.

Respecto a la enseñanza fundamental obtenida de esta situación de crisis, todos estos hechos convirtieron a Leonor en una mujer más fuerte, aprendiendo a valorar más las cosas que tenía, y sobre todo saber tratar todavía mejor a la gente con la que ha tenido que relacionarse a lo largo de su vida. El mejor consejo que les podría dar es el de mantener siempre unida a la familia. No hay que abandonar la familia (incluso aunque estemos lejos tenerla siempre presente) y menos cuando una situación difícil les ocurre, ya que ante el mismo dolor acaecido, en compañía es menos dolor, se lleva mejor. Eso te da fuerza para continuar y seguir adelante.

También hay que tener fuerza para enfrentarte a las adversidades, pero la fuerza y el respeto deben ir de la mano. Si perdemos las formas y los modales también estaremos perdiendo la batalla. Hay que tener ilusiones y esperanzas, y sobre todo, confiar en que una misma vale mucho.

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