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¡Hola Carmen. Enhorabuena por tener el ánimo para contar la historia de Tere -si me permite llamarla así- que imagino sería por lo íntima y especial, difícil de plasmar.Yo no pudiera hacer éste homenaje epistolar como usted ha hecho pues estoy segura de que vendrían más recuerdos, latidos, lágrimas..que movimientos en mis dedos para redactar. Leer sobre la vida de Tere me ha sido muy próxima, muy cálida pues nací en La Habana, me crié a medias entre mi abuela costurera, bordadora, también hacía alpargatas..., mi Ángel de la Guarda, y mi padre y su familia, de origen y costumbres vasco, que vivían en una finca en los límites de la capital. Me encantaba estar allí en la finca y de mi padre fundamentalmente recibí la mejor educación humana posible, rica en valores: de Amor, valentía y honor. Todo lo demás lo aprendí estando atenta a las muchas enseñanzas de la vida por la que discurrimos.
Dos buenas amigas mías de la infancia son de familia Canaria y a las cuales visito hoy en día, pues viven en Lanzarote, yo en Madrid. Disculpe, no me he presentado aún: me llamo Raisa Liz Acharandio Chamizo (toda la familia por parte de padre, nuestros nombres empiezan por R). Tengo 37 años, estoy divorciada y vivo con mi hijo de 18 años, un Westy y un conejito. Mi principal hobbie es hacer senderismo y viajes culturales, teatros, estar en sitios naturales, relajados y hermosos. Me gustaría ver fotos de Tere en La Habana, u otras, por e-mail o si un día me planteara otro paseíto por el norte (En Semana Santa estuve en Navarra-Sólo me queda Cantabria por conocer de España) buscaría un hotel cerca, para invitarle a un café y verlas. Y a Tere le llevaría un ramo de Rosas blancas. Me despido con un Abrazo y Dos Besos para usted y toda su familia