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Trabajar duro en el campo

Pedro Magdaleno Pedro Magdaleno

Autor:

Pedro Magdaleno

Edad:

88 años

Localidad:

Erandio 

Me llamo Pedro Magdaleno Rodriguez. Me he impuesto hacer una recopilación de los vaivenes de mi vida, que no ha sido nada interesante para el lector. Si bien carece de experiencias difíciles como podría haber sido el atravesar una época de mi juventud donde una gran parte de la sociedad española se vio envuelta en un ambiente de guerra civil, en el que hoy la mayoría de personas de mi edad encontrarán tema para contar tristes experiencias, mientras que yo pude librarme de ello al encontrarme en una zona (un pueblecito de Zamora) donde todo se desarrolló de forma desapercibida.

Además de la parte bélica y con motivo de ella, hubo zonas en las que creo que era difícil encontrar alimentos básicos, cosa que en los pueblos era fácil solucionarlo con los productos de campo y la facilidad de criar animales para el consumo. Otra cosa era la parte económica que a mí personalmente me tocó vivir. Al encontrarme en el seno de una familia humilde con pocos recursos económicos compuesta por un matrimonio, una abuela y ocho hijos (yo el mayor) me tocó abandonar la escuela a los trece años y dedicarme a los duros trabajos del campo como lo eran en aquella época faltos de maquinaria. Solo puedo desearles suerte y pacienciaTrabajar duro y dormir poco: dos horas por la noche y dos de siesta por el día en los dos meses que duraba la recolección en el verano. En el resto del año, no quiero cansar a los lectores contando todos los pormenores de esa situación que iba acompañada de fríos calores y mojaduras.

¿Qué enseñanza puedo decir que me aportó esa dura experiencia?. Pues enseñanza no encuentro ninguna, sino que si no trabajas no comes, porque en ese trabajo no se puede vivir del cuento. Además no puedo decir que esa vida me aportara enseñanza alguna puesto que no tuve ocasión de saber siquiera que era el bachillerato.

Por último, refiriéndome a la pregunta de qué consejo daría a las siguientes generaciones para afrontar la actual crisis, respondo que aunque hay un refrán que dice “el consejo del viejo”, en este caso desgraciadamente, yo, a pesar de serlo, no puedo darle, ni aportar algo que aliente a los jóvenes para afrontarlo, ya que carezco de la información suficiente para hacerlo.

Mi situación era mala si no se trabajaba, pero ahora lo triste es que ni siquiera encuentran donde trabajar, se inventó la construcción que daba trabajo a todo el que pasaba por allí pero llegó el momento en que quedó saturado de viviendas, y ya no hay nadie a quien se le ocurra inventar algo para ocupar nada menos que a seis millones de personas, ¿Qué consejos les puedo dar yo?.

Solo puedo desearles suerte y paciencia porque desgraciadamente no veo en los políticos de cualquier signo, la varita mágica para remediarlo.
Un afectuoso saludo.

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    (9 votos)

1 iruzkina

  • Javier Pérez

    Javier Pérez

    iruzkinerako lotura Azteazkena, 12 Ekaina 2013 23:04

    Gracias Pedro por tu experiencia.es increíble tu humildad y lo bien que escribes.

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